Un abogado de accidentes de tráfico en León reclama a la aseguradora la indemnización por las lesiones y los daños sufridos, comprueba que la oferta se ajusta al baremo legal y, si no hay acuerdo, demanda ante los juzgados. La acción prescribe al año, por lo que conviene no dejarla para el final. Cada caso depende de las lesiones y de cómo ocurrió el accidente.
Qué hacer tras un accidente de tráfico
- Atender primero a los heridos y avisar a los servicios de emergencia si hace falta.
- Rellenar la declaración amistosa de accidente si las dos partes están de acuerdo en cómo ocurrió; si no, pedir que acuda la policía o la Guardia Civil para que levante atestado (el informe oficial del accidente).
- Hacer fotografías de los vehículos y del lugar, y anotar los datos de los testigos.
- Acudir al médico cuanto antes, aunque el dolor parezca leve, y guardar todos los informes.
- Comunicar el siniestro a su aseguradora sin demora.
- Seguir el tratamiento y la rehabilitación hasta el alta, y conservar las facturas de los gastos.
Un informe médico temprano ayuda a relacionar las lesiones con el accidente. Es una de las pruebas que más pesan después.
Qué se puede reclamar
El perjudicado reclama a la aseguradora del vehículo responsable los daños personales y materiales:
- Los días de curación o de baja (lesiones temporales).
- Las secuelas que quedan tras el alta.
- Los gastos médicos, de rehabilitación, de desplazamiento y similares.
- El lucro cesante, es decir, los ingresos que se dejan de percibir.
- Los daños del vehículo y de otros objetos.
- En caso de fallecimiento, la indemnización a los familiares perjudicados.
También pueden reclamar los ocupantes de los vehículos, los peatones y los ciclistas. Si el vehículo causante no tenía seguro o no se identifica, en determinados casos responde el Consorcio de Compensación de Seguros.
Cómo se calcula la indemnización
Los daños personales se valoran con el baremo de tráfico, el sistema que aprobó la Ley 35/2015, cuyos importes se actualizan cada año. Distingue tres grandes bloques:
| Concepto | Qué se valora |
|---|---|
| Lesiones temporales | Los días desde el accidente hasta la curación o la estabilización, según su gravedad |
| Secuelas | Las limitaciones permanentes que quedan, medidas en puntos |
| Muerte | El perjuicio de los familiares, según su relación con la víctima |
En cada bloque se suma el perjuicio personal y el perjuicio patrimonial, que comprende el daño emergente (los gastos) y el lucro cesante (los ingresos perdidos). Los daños materiales se reclaman aparte, con el presupuesto o la factura de reparación. Calcular bien exige leer los informes médicos con cuidado: un día mal clasificado o una secuela olvidada cambian el resultado.
La oferta de la aseguradora
Antes de demandar es obligatorio reclamar a la aseguradora. Desde que recibe la reclamación, dispone de tres meses para presentar una oferta motivada, que debe desglosar cada concepto y basarse en los informes médicos, o una respuesta motivada si rechaza pagar. Si no lo hace sin causa justificada, puede tener que abonar intereses de demora.
Aceptar la oferta no es obligatorio. En el despacho se compara con lo que corresponde según el baremo. Si usted no está conforme con la valoración médica, la ley permite pedir un informe pericial complementario, incluso al Instituto de Medicina Legal. Si no hay acuerdo, el asunto puede llevarse a los juzgados.
Plazos para reclamar
La acción para reclamar a la aseguradora prescribe al año. En las lesiones, el Tribunal Supremo cuenta ese plazo desde el alta médica definitiva, cuando quedan fijadas las secuelas. La reclamación previa interrumpe la prescripción y, tras la reforma de la Ley 5/2025, al notificarse la oferta o la respuesta motivada empieza a correr un nuevo plazo de un año.
Si hubo un procedimiento penal por el accidente, los plazos pueden contarse de otra forma; en ese caso puede interesarle la página de abogado penalista en León. Lo prudente es no esperar: consultar pronto permite reunir la prueba y evitar que la acción prescriba.
Honorarios en accidentes de tráfico
Muchos seguros de automóvil incluyen la cobertura de defensa jurídica, que permite elegir libremente abogado y procurador. Conviene revisar la póliza, porque suele fijar un límite de gastos. Fuera de esa cobertura, los honorarios pueden pactarse como una cantidad fija, como un porcentaje de lo que se obtenga o combinando ambas fórmulas. En todo caso se fijan por escrito en la hoja de encargo antes de empezar. Cómo se fijan se explica en la página de honorarios de un abogado en León.
Si no puede desplazarse por las lesiones, la consulta puede hacerse con un abogado online. Si quiere que revisemos la oferta que le han hecho, puede solicitar información.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo hay para reclamar tras un accidente de tráfico?
La acción contra la aseguradora prescribe al año. En las lesiones, el Tribunal Supremo cuenta ese año desde el alta médica definitiva, cuando quedan fijadas las secuelas. La reclamación previa a la aseguradora interrumpe el plazo. Cada caso tiene matices, así que conviene no apurarlo y consultar pronto.
¿Es obligatorio aceptar la oferta de la aseguradora?
No. La oferta motivada es una propuesta que puede aceptarse, negociarse o rechazarse. Antes de decidir conviene compararla con lo que corresponde según el baremo y los informes médicos. Si no hay acuerdo, se puede pedir un informe pericial complementario o reclamar ante los juzgados, según el caso.
¿Qué es la oferta motivada de la aseguradora?
Es la propuesta de indemnización que la aseguradora debe presentar en el plazo de tres meses desde que recibe la reclamación. Debe desglosar cada concepto y basarse en los informes médicos. Si rechaza pagar, tiene que dar una respuesta motivada que explique por qué. No contestar puede suponerle intereses de demora.
¿Se puede elegir abogado con el seguro de defensa jurídica?
Sí. La Ley de Contrato de Seguro reconoce al asegurado el derecho a elegir libremente abogado y procurador en la cobertura de defensa jurídica. Conviene revisar la póliza, porque suele fijar un límite de gastos para los profesionales elegidos por el cliente. El despacho puede ayudarle a comprobarlo.
