Un abogado de herencias en León le ayuda a recibir lo que le corresponde sin errores que salgan caros: revisa el testamento o tramita la declaración de herederos, calcula las legítimas, le aconseja si aceptar o renunciar y prepara el impuesto de sucesiones dentro de plazo. En León rige el Código Civil común, no un derecho foral, de modo que las reglas son las generales de España.
Qué hace un abogado de herencias
La mayoría de las herencias se resuelven ante notario, pero eso no significa que se resuelvan solas. El trabajo del abogado consiste en ordenar el proceso y evitar sorpresas:
- Reunir la documentación: certificado de defunción, certificado de últimas voluntades, copia del testamento si lo hay, escrituras y saldos.
- Hacer el inventario de bienes y deudas y comprobar si hay que liquidar antes la sociedad de gananciales del matrimonio.
- Calcular qué corresponde a cada heredero y revisar si se respetan las legítimas.
- Preparar la escritura de aceptación y partición y las declaraciones de impuestos.
- Negociar con los demás herederos y, si no hay acuerdo, defender sus intereses en el juzgado.
Herencia con testamento
Cuando hay testamento, se cumple lo que dispuso el fallecido, con un límite: las legítimas, la parte de la herencia que la ley reserva a determinados familiares. Si hay hijos, la legítima son dos tercios de la herencia: uno de ellos se reparte por igual y el otro, llamado tercio de mejora, puede asignarse a uno o varios hijos o nietos. El tercio restante es de libre disposición.
El cónyuge viudo no separado tiene derecho, si concurre con hijos, al usufructo del tercio de mejora; es decir, a usar esos bienes o percibir sus rentas mientras viva. Un testamento que no respeta estas reglas puede impugnarse en la parte que perjudica la legítima.
Herencia sin testamento
Si no hay testamento, la ley decide el orden: primero los hijos y descendientes, después los padres y ascendientes, luego el cónyuge, y a continuación los hermanos y sobrinos y el resto de parientes hasta el cuarto grado. A falta de todos ellos, hereda el Estado. Antes de repartir hay que obtener la declaración de herederos, que hoy se tramita ante notario. Lo explicamos con un ejemplo de reparto entre viuda e hijos en el artículo sobre la herencia sin testamento.
Aceptar o renunciar a la herencia
Nadie está obligado a heredar. Hay tres opciones, y la elección depende sobre todo de si existen deudas:
- Aceptación pura y simple: el heredero responde de las deudas del fallecido también con sus propios bienes.
- Aceptación a beneficio de inventario: las deudas solo se pagan hasta donde alcancen los bienes de la herencia.
- Renuncia: debe hacerse ante notario en documento público.
Cuidado con los actos que implican aceptar sin decirlo, como vender un bien de la herencia. Además, cualquier interesado puede pedir al notario que requiera al heredero, que tendrá entonces treinta días naturales para decidir; si calla, se entiende que acepta pura y simplemente.
Impuesto de sucesiones en Castilla y León
El impuesto se presenta en el plazo de seis meses desde el fallecimiento. Puede pedirse una prórroga de otros seis meses dentro de los cinco primeros, con intereses de demora. Si el fallecido residía en Castilla y León, se aplica la normativa de esta comunidad, que prevé una bonificación del 99 % de la cuota cuando hereda el cónyuge, un descendiente o un ascendiente. Hermanos, sobrinos y otros parientes no tienen esa bonificación y pueden pagar bastante más.
A ello se suma, si hay inmuebles urbanos, la plusvalía municipal, que tiene su propio plazo de declaración ante el ayuntamiento. Cada caso tiene matices, como reducciones por vivienda habitual, empresa familiar o explotación agraria, que conviene revisar antes de presentar nada.
Conflictos entre herederos
Las herencias enfrentan a muchas familias: un hermano que vive en la casa, otro que no quiere vender, dudas sobre donaciones hechas en vida. La ley ofrece salidas. Ningún coheredero está obligado a permanecer en la indivisión, y los herederos que representen al menos la mitad de la herencia pueden pedir al notario un contador-partidor que haga el reparto. Si nada de eso funciona, queda la división judicial de la herencia ante los juzgados de León.
Antes de llegar ahí, el despacho intenta siempre una negociación, porque un pleito de herencia es largo y costoso. Los honorarios dependen del valor de la herencia y de su complejidad; puede ver cómo se fijan en la página de honorarios de un abogado en León. Si la disputa afecta a otros asuntos civiles, como arrendamientos o deudas, también puede consultar al abogado civil en León.
Si tiene una herencia pendiente y quiere saber por dónde empezar, puede solicitar información.
Preguntas frecuentes
¿Es obligatorio contratar un abogado para una herencia?
No siempre. Si los herederos están de acuerdo y la herencia es sencilla, el notario puede tramitarla. El abogado es recomendable cuando hay deudas, bienes difíciles de valorar, herederos que no se entienden o dudas sobre el testamento, y es necesario si el reparto acaba en el juzgado.
¿Cuánto tiempo hay para pagar el impuesto de sucesiones?
Seis meses desde el fallecimiento. Puede pedirse una prórroga de otros seis meses, siempre que se solicite dentro de los cinco primeros, aunque la prórroga genera intereses de demora. Conviene empezar a reunir la documentación cuanto antes para no apurar el plazo.
¿Se pueden heredar deudas?
Sí. Quien acepta la herencia pura y simplemente responde de las deudas del fallecido incluso con su propio patrimonio. Para evitarlo puede aceptarse a beneficio de inventario, de modo que las deudas solo se pagan hasta donde alcancen los bienes heredados, o bien renunciar ante notario.
¿Qué pasa si un heredero no quiere vender ni repartir?
Ningún heredero está obligado a permanecer en la indivisión. Si no hay acuerdo, se puede pedir al notario el nombramiento de un contador-partidor cuando lo solicitan herederos que representan al menos la mitad de la herencia, o acudir a la división judicial. Antes conviene intentar una negociación.
